Repetidas veces leemos en este libro que Dios habl� a Mois�s, y encontramos detalles de lo que le mand�. El coralario es que Mois�s deb�a "hablar a los hijos de Israel". No estamos considerando los criterios propios de Mois�s, sino las palabras que Dios le comunic�.
Una buena palabra clave para el libro de Lev�tico es santidad. Dios se ocupa aqu� de un pueblo a quien ha redimido de servidumbre y llevado a una relaci�n consigo con base en un pacto. En vista de todo lo que ha hecho por ellos, es razonable pensar que har�n lo que �l espera de ellos, a saber, que vivan como un pueblo santo.
Sin embargo, esta exigencia de santidad no depende tan s�lo de que �l les haya redimido, sino del hecho de que es santo. "Ser�is santos, porque yo soy santo",
11.44.11.44. Entre los vecinos paganos de Israel, a menudo la consagraci�n a su deidad inclu�a ritos inmorales. Para Israel, los requerimientos divinos eran la obediencia y la fe, y un reflejo del car�cter santo de Dios en la vida diaria. La norma del Nuevo Testamento es la misma:
1 Pedro 1.161 Pedro 1.16, "Sed vosotros santos, porque yo soy santo".
El Se�or Jes�s est� prefigurado en el libro. Se ven varias facetas de su Persona y su obra expiatoria en las ofrendas de los primeros cap�tulos. V�ase
Hebreos 10.5 al 10Hebreos 10.5 al 10 "Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen seg�n la ley)..." El sumo sacerdote Aar�n le se�ala como el gran sumo sacerdote de nuestra profesi�n, al decir de
Hebreos 3.1, 4.14 al 16Hebreos 3.1, 4.14 al 16. Y, las fiestas de Jehov� en el
cap�tulo 23cap�tulo 23 hablan de los triunfos, las facetas y las fases de su obra.
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